narraluz 243

narraluz 243

Imagen:  jotallorente

 

Cuentan en el barrio que Fernando murió de pena. Su hijo falleció tres meses antes que él, en un accidente de coche. Fernando vivía con él. Los dos se entendían a la perfección desde siempre. Eran uña y carne.

Era normal verlos hacer la compra en el súper todos los sábados por la mañana. Siempre juntos y felices pese a su precariedad. Pobres pero felices. El amor, la mayor riqueza. Ambos eran sabios de barriada.

Hace dos mañanas, Fernando no bajó a hacer la compra. Lo encontraron en su cama. En su rostro, paz; tal vez la paz del que vuelve a encontrarse con el amor de su vida.

They count in the neighborhood that Fernando died of grief. His son died three months before him, in a car accident. Fernando lived with him. Both understood each other perfectly for ever. they were joined at the hip.

It was normal to see them do shopping at supermarket every Saturday in the morning. Always together and happy despite their precariousness. Poor but happy. Love, the greatest wealth. Both were wise in the slum.

Two mornings ago, Fernando didn´t go down to do shopping. They found it on his bed. In his face, peace, maybe the peace of the one  who comes back to meet with the love of his life.

Traducción; Enrique Llorente

narraluz 240

narraluz 240

Imagenjotallorente

 

-No vas a poder.

-¿Por qué?

-Porque no. Tú no sirves para esto.

-Quiero intentarlo.

-Te darás contra un muro.

-Hay muros peores.

¿Sí? ¿Cuáles?

-Esos dentro de los que tú has decidido dejar morir el tiempo que se te ha dado…

-You can not.

-Why?

-Because no. You don´t serve this.

-I want to try.

-You are going to hit a wall.

-There are worse walls.

-Isn´t it? what?

Those within which you have decided let die in the time you have been given

Traducción; Enrique Llorente

narraluz 237

narraluz 237

Imagen: Javier Llorente

No dejó de mirar por la ventana en todo el trayecto. Sus muñecas lucían innumerables pulseras. Barba descuidada. Atractivo. Se pasó el viaje absorto contemplando la realidad a la velocidad marcada por el autobús.

 

Al llegar, se hizo con una pequeña bolsa que llevaba en el compartimento superior y se dispuso a salir. Al pasar a mi lado, me miró. Con un gesto, me cedió el paso. Le sonreí agradecida y su rostro, de repente, se transformó. Fue su manera de gritarme la soledad que le habitaba. Y le volví a sonreír.

He kept looking out the  window all way. His wrists wore countless bracelets. Careless beard. Attractive. He spent the journey absorbed contemplating reality at the speed marked by the bus.

 

Upon arrival, it was made a small bag which he wore in the upper compartment and set out to leave. As he passed by my side, he looked at me. With a gesture, I gave way. I smiled at him gratefully and his face suddenly turned. It was his way of shouting at me the loneliness that inhabited him. And I smiled at him again.

Traducción; Enrique Llorente

narraluz 233

narraluz 233

ImagenPedro Hernández

 

– ¿Hablamos?
– Ahora no puedo…
– ¿No puedes o no quieres?
– No puedo.
– No hay quién te entienda…

Entonces me sentí sola. Muy sola. Como si el mundo se hubiera quedado únicamente para mí y sólo una pequeña luz en el horizonte habitara el extraño vacío lleno de tristeza que estaba a mi alrededor. Y miré a la luz. Y comencé a caminar hacia ella.

Let´s talk?

Now I can´t

Can´t you or don´t you want?

I can´t

Nobody understands you.

 

So I felt alone, very alone. Like the world would have been only for me and only a little light in the skyline lived the strange empty full of sad around me. And I saw the light. And I began to walk towards it.

Traducción; Enrique Llorente

narraluz 229

narraluz 229

Imagen: Javier Llorente

Me costaba entenderlo. Me lo habían explicado muchas veces pero… ¡imposible! ¡No podía ser! Mi cabeza me impedía aceptar que aquel niño tan pequeño fuera Dios. Mi abuela le cantaba, pandereta en mano, y mi madre me contaba sus historias antes de irme a la cama. Luego, cuando me dejaban con la luz apagada, solo, yo pensaba y le daba vueltas. “Si ese es Dios y mis pies son más grandes que los suyos… ¿seré yo Dios también?”.

 

Ahora soy yo el que cuenta las historias y mis hijos los que las escuchan y aunque no todo el misterio ha sido desvelado, aunque ya no soy niño y muchas preguntas han desaparecido de mi mente, alguna noche, mientras todos duermen, me acerco al nacimiento del salón y le miro. Y mirándole, con cariño, le pregunto: “¿Quién eres? ¿Por qué vienes a mi casa?”

I found it hard to understand. They had explained it to me  many times but ….impossible! It couldn’t be. My mind didn’t allow me to accept that this little  baby was God. My grandma sang to him, tambourine in hand, and my mother told me stories about him  beforebedtime. Later, when she left me with the light off, alone, I thought and brooded on it. “If he is God and my feet are bigger than his one …then would I be also a God?

Now I am the one  who tells stories and my kids who listen them and although not all mystery has been uncovered, in spite of I am not  a kid anymore and a lot of answers have disappeared from my mind. one night, while everyone is sleeping, I get close to living room nativity and look at it. And while looking at it, with tenderness , I ask him: who are you? why are you come at my house?

Traducción; Enrique Llorente