narraluz 237

narraluz 237

Imagen: Javier Llorente

No dejó de mirar por la ventana en todo el trayecto. Sus muñecas lucían innumerables pulseras. Barba descuidada. Atractivo. Se pasó el viaje absorto contemplando la realidad a la velocidad marcada por el autobús.

 

Al llegar, se hizo con una pequeña bolsa que llevaba en el compartimento superior y se dispuso a salir. Al pasar a mi lado, me miró. Con un gesto, me cedió el paso. Le sonreí agradecida y su rostro, de repente, se transformó. Fue su manera de gritarme la soledad que le habitaba. Y le volví a sonreír.

He kept looking out the  window all way. His wrists wore countless bracelets. Careless beard. Attractive. He spent the journey absorbed contemplating reality at the speed marked by the bus.

 

Upon arrival, it was made a small bag which he wore in the upper compartment and set out to leave. As he passed by my side, he looked at me. With a gesture, I gave way. I smiled at him gratefully and his face suddenly turned. It was his way of shouting at me the loneliness that inhabited him. And I smiled at him again.

Traducción; Enrique Llorente

narraluz 235

narraluz 235

Imagen: Pedro Hernández

 

Y, sin saber qué pasó, de repente todo cambió…

Ahora todo le sabía diferente, los colores tenían tonos más brillantes, los olores eran más agradables y hasta los gritos dejaron de asustarla. Está claro que todo cambió y aunque no lo reconociera, fue por todas ellas.

And, without to know what happened, suddenly all changed…

Now she tastes all different, colours had shinner tone, the smells were pleasant and  already screams stopped frigtening her. It´s clear that all changed however she didn´t recognise, it was for them.

Traducción; Enrique Llorente

narraluz 231

narraluz 231

Imagen: Pedro Hernández

 

Cada año repetía el mismo ritual… Con la luz del nuevo día y los mismos nervios que cuando era niña, se disponía a abrir sus regalos de Reyes. Tras esos instantes de ilusión, todo se desvanecía, cuando comprobaba que otro año más ni ese día tan especial, tenía lo que más podía querer en la vida.

TextoJavier Llorente

Every year she repeated the same ritual… with the day of new light and the same nervousness that she had when she was a child, she arranges to open her The Three Kings’ gifts. After that hope’s moments, all vanished disappeared , when she checked that other one year more, that day wasn’t so special, she had that she could love in the life.

Traducción; Enrique Llorente

narraluz 229

narraluz 229

Imagen: Javier Llorente

Me costaba entenderlo. Me lo habían explicado muchas veces pero… ¡imposible! ¡No podía ser! Mi cabeza me impedía aceptar que aquel niño tan pequeño fuera Dios. Mi abuela le cantaba, pandereta en mano, y mi madre me contaba sus historias antes de irme a la cama. Luego, cuando me dejaban con la luz apagada, solo, yo pensaba y le daba vueltas. “Si ese es Dios y mis pies son más grandes que los suyos… ¿seré yo Dios también?”.

 

Ahora soy yo el que cuenta las historias y mis hijos los que las escuchan y aunque no todo el misterio ha sido desvelado, aunque ya no soy niño y muchas preguntas han desaparecido de mi mente, alguna noche, mientras todos duermen, me acerco al nacimiento del salón y le miro. Y mirándole, con cariño, le pregunto: “¿Quién eres? ¿Por qué vienes a mi casa?”

I found it hard to understand. They had explained it to me  many times but ….impossible! It couldn’t be. My mind didn’t allow me to accept that this little  baby was God. My grandma sang to him, tambourine in hand, and my mother told me stories about him  beforebedtime. Later, when she left me with the light off, alone, I thought and brooded on it. “If he is God and my feet are bigger than his one …then would I be also a God?

Now I am the one  who tells stories and my kids who listen them and although not all mystery has been uncovered, in spite of I am not  a kid anymore and a lot of answers have disappeared from my mind. one night, while everyone is sleeping, I get close to living room nativity and look at it. And while looking at it, with tenderness , I ask him: who are you? why are you come at my house?

Traducción; Enrique Llorente

narraluz 226

narraluz 226

Imagen: Javier Llorente

La última vez que le vi parecía más tranquilo. El rostro de los últimos años, tras la muerte de su esposa, salpicado de tristezas y recuerdos, había desaparecido. En el pueblo dicen que ha conocido a alguien… una del pueblo de al lado, viuda también. Habladurías. Ha conocido a alguien, sí. Es Alguien que ha vuelto a sembrar en su corazón envejecido una paz que lo llena todo.

Last time that I saw him, he looked calm. His face  last year was splashed with sadness after his wife’s death. In the village they  say that he met someone…a woman from the next village, also a widow. Hearsays. He has met someone, yes. She has come back to sow a piece into his distressed heart which will complete him.

Traducción; Enrique Llorente